miércoles 15 de julio de 2009

Entintar con pincel


¿Alguna vez has entintado un dibujo con pincel y te has sentido absolutamente frustrado? Echa una mirada aquí, quizás encuentres algo que te inspire.

lunes 13 de julio de 2009

Rotulación manual por Lou Darvas

Una página que condensa todo que Lou Darvas tenía que decir al respecto sobre rotulación manual en su libro You can draw cartoons.

viernes 10 de julio de 2009

¿Cómo se hacen las tiras de Dilbert?

Dilbert.com
Pues si te apatece ver cómo trabaja Scott Adams, echa un vistazo aquí.

martes 7 de julio de 2009

Un truco que voy a empezar a aplicar

¿A qué tamaño he de dibujar? La regla general es que hay que trabajar a mayor tamaño que el definitivo de reproducción, con el fin de que al reducir la imagen, ésta pierda los pequeños defectos que podamos cometer. Lo suyo es trabajar a un tamaño proporcionalmente mayor. Los estándares americanos están bien definidos. En otros casos, siempre es bueno contar con las dimensiones finales.

La sangre es vida

Éste es un Drácula muy chulo, si alguien conoce el autor que me lo diga, porfa.

En maquetación se denomina sangre al margen que es necesario dejar alrededor de una página (y que no puede traspasarse) para que la guillotina haga bien su trabajo y no mutile nuestra hermosa historieta/chiste/parida mental. Es conveniente saber las dimensiones de la página y las dimensiones de la página "a sangre", por si decides trabajar en los gutter como hacía Franquín entre otros. Ojo, éste consejo es sólo para aquellos que vayáis a trabajar —cabrones con suerte— a página completa. Si encima os pagan, se admiten donaciones de cerveza para que ésta bitácora siga actualizándose. Y si cuela, cuela.

Para los simples mortales que suerte tienen de colocar un chiste o tira —cobrando, ojo—, es bueno conocer las dimensiones finales de reproducción, y trabajar a un tamaño proporcional.

El tamaño (proporcional) sí importa

El método científico de proporciones es la regla de tres —el que no se la sepa, collejón y vuelta a primaria, ya sabía yo que dibujar monigotes en clase de mates no te iba a llevar a nada bueno. Pero como no queremos que repases la tabla de multiplicar, y esconde la calculadora, so vago, vamos con el truco número 1: la diagonal.

Deja el plano de Barcelona, so cazurro, y traza una diagonal entre las esquinas del rectángulo/cuadrado de las dimensiones finales de reproducción. Prolonga esa diagonal y te dará el tamaño proporcional que desees en el que te encuentres cómodo trabajando.

No estaría mal elegir un tamaño que encajase bien en el papel que estés usando: A2 (Moebius/Giraud), A3 (Roger), A4 (un servidor), A5 (papá pitufo).

Producción en cadena

Es muy pesado hacer eso cada vez que inicias una página, ¿verdad?. Pues si ya tienes las dimensiones definidas usa los trucos nº 2 o nº 3.

El de Akira Toriyama consiste en que una vez que dibujas las dimensiones de la zona de trabajo, colocas un taco de hojas bajo ella y con un alfiler y/o clavo, pinchas las cuatro esquinas. Ya sólo tienes que unir los puntos —sabes hacerlo, ¿verdad?— con una regla y listo.

El de Peter Maddocks es mi favorito: usas una plantilla. Trasladas las dimensiones a una hoja de cartón o acetato rígidos, cortas el interior con un bisturí o cutter y ya tienes la plantilla. Basta con trazar el interior con un lápiz (azul) y ya lo tienes.

domingo 5 de julio de 2009

Acuarelas, lavados, aguadas

Los que me conocéis en persona (o los que me leéis hace un tiempo) sabéis de mi fascinación por la técnica de la acuarela, el lavado o la aguada aplicadas al humor gráfico. Considero que dan un aspecto elegante al dibujo (pensad en los trabajos de Charles Addams). Bien. Os presento un conjunto de recursos aquí: guías, consejos, herramientas, referencias. No os lo perdáis.

jueves 2 de julio de 2009

Trajes

Una de las cosas que aprovecho durante los viajes en transporte público es a hacer bocetos de poses y —en menor medida, lo admito— de ropas. Siempre tengo la sensación de que mis personajes se visten más o menos igual, cosa que me produce aburrimiento. James Gurney propone una serie de consejos sobre cómo improvisar referencias de vestidos, principalmente de tiempos pasados, fantásticos o futuristas. Primera parte y segunda parte. Hace años yo enriquecía mi archivo con fotografías de referencia baratas. Las revistas que yo llamaba de mujeres me resultaban muy útiles. No me refiero al Cosmo (politan), sino a revistas que mi madre compraba del estilo Cosas de casa. Entre los consejos de decoración se encuentran excelentes referencias para ambientar una escena en interiores bastante realista (por favor, evitad revistas del estilo Casa de lujo o Interiorismo para esnobs a no ser que queráis situar vuestras escenas en tales ambientes.

Me estoy yendo de la reflexión original. La ventaja de tales revistas es que las modelos no son a) hiperconocidas, b) dignas de forrar una carpeta adolescente, c) con más Photoshop encima que pintura Las Meninas, d) vestidas de manera bastante realista y no sacadas de Beverly Hills 90210 (he oído que hay 2ª parte). Además de proporcionar diferentes poses con la misma modelo, tienes referencias de diferentes vestidos y/o complementos (empiezo a parecer el catálogo de El Corte Inglés). Es cierto que Google puede proporcionar un montón de imágenes de referencia en instantes, que hay CDs especializados en referencias de personas y/o poses, pero a mí aún me resulta cómodo tirar de mis viejas carpetas, revistas y libros. ¿Obtenerlas de forma barata? O se las gorroneáis a vuestra madre, o echáis una mirada en los contenedores de papel cerca de vuestra casa. Más barato, imposible.

Nota: los dos ejemplares de Playboy ocultos en mi librería se conservan como archivo de referencia de lencería de los 90. Que conste.

martes 30 de junio de 2009

Escribe con Zombis


Zombie Letters from e-zombie.com

Es una chorrada, pero ¿a que mola?