viernes, 15 de mayo de 2015

Bill Watterson

Me encanta la falta de pretensión del humor gráfico. Si te sientas y escribes un libro de doscientas páginas titulado Mis Grandes Reflexiones sobre la Vida no lo leerá nadie. Pero si esas mismas reflexiones las viertes en una tira y las envuelves en un pequeño chiste que se tarda cinco segundos en leer, estás hablando a millones de personas.