domingo, 19 de diciembre de 2010

Pasando a limpio

La mesa de luz es una herramienta que en origen se desarrolló para la animación (tradicional). Se trata de una superficie traslúcida o transparente a la que se retroilumina con el fin de poder calcar el dibujo que se ponga sobre ella en una nueva superficie (que normalmente es opaca).

En el humor gráfico, la mesa de luz o caja de luces, se emplea con el fin de poder entintar directamente al calcar el dibujo previo a lápiz. Ésto tiene múltiples ventajas, a saber:

1. Permite un entintado limpio al no tener rayas de lápiz.

2. Así mismo, permite que la tinta agarre bien sobre el papel, ya que las líneas de carbón del lápiz a veces impiden que la tinta imprima el papel.

3. Evita el borrado del lápiz, con el consiguiente ahorro en tiempo y reduce la posibilidad de estropear el papel, así como degenerar el negro de la tinta.

4. Permite que el lápiz previo se ejecute en un papel de calidad inferior, pongamos simples folios de oficina, y la tinta final en buen (y caro) papel caballo.

Las desventajas son que:

1. Las mesas disponibles comercialmente suponen una inversión de 300 euritos para arriba. Para empezar, se puede construir artesanalmente una por menos dinero.

2. El espacio: se trata de un trasto más que rondará por vuestro lugar de trabajo.

3. Puede producir fatiga ocular si se usa de manera continuada con luces de gran potencia.

¿Hay alternativas? Por supuesto.

1. Para no tener que borrar el lápiz, podemos emplear lápiz azul no reproducible cuyas líneas no se captan al digitalizar los dibujos.

2. Podemos emplear papel vegetal, tal y como hace Daryl Cagle: aboceta en papel normal y pasa a limpio en papel vegetal con lápices blandos, convirtiendo esas líneas a negras al digitalizar.

3. El método descrito por JMV en Sí, dibujo tebeos, ¿y qué?: abocetar en papel normal, digitalizar, imprimir en tonos azules en buen papel, entintar... (ahora que lo consulto, lo que dice es que él fotocopia la tinta y aplica el color sobre esa fotocopia en papel caballo).

4. Con quince o dieciséis años yo probé un método casero: lápiz en una cara del papel, tinta en la opuesta. A pelo y sin mesa de luces. Lo descarté por la fatiga de que todos los personajes me salían zurdos.

5. En algún sitio leí el método de otro dibujante: hacía sus bocetos en papel fino, de unos 60 gramos. Iba superponiendo cada boceto al anterior, refinando las líneas. Decía que al ser un papel opaco, le permitía prescindir de las líneas innecesarias, refinando en cada paso el dibujo hasta el arte final.



1 comentario:

Fraga dijo...

Muy buenos tips!!!!

yo uso lapiz y entinto con rotulador, al escanear paso a bitmap y se pierden las lineas de lapiz...

pero cuando tengo tiempo o es un trabajo mejor pagado, calco con la mesa de luces. Tengo mesa para tamaño carta que mi habilidoso hermano me fabricó con madera, una bombilla y acrílico transparente.