viernes, 24 de octubre de 2008

¿Cómo se "lee" un chiste gráfico?

Soy de los que defienden la postura de que el chiste gráfico tiene más trabajo detrás de lo que a simple vista parece. Al fin y a la postre, un buen chiste gráfico es capaz de contar toda una historia condensada en una única viñeta. Más difícil todavía, un buen "one-liner" (una línea) o un chiste mudo eleva la alquimia del humor a niveles extraordinarios.

Así, es preciso que un humorista emplee en su arte todos los recursos de los que es capaz. Voy a tratar de plantear algunas herramientas que pueden parecer demasiado sutiles, pero que creo que funcionan (entendiendo que no hay reglas fijas):

  1. el orden de lectura
  2. dirigir la mirada
  3. el uso del negro (chistes en blanco y negro)

El orden de lectura

Los lectores se enfrentan al dibujo con un movimiento visual siguiendo el orden de lectura occidental: de izquierda a derecha. La composición del chiste ha de tener ésto en cuenta. La gracia de un chiste suele venir al final, con lo que una imagen con más de un personaje ha de situar al que produzca el "punto" humorístico mejor a la derecha que a la izquierda.

Éste es un ejemplo excelente. El cocinero a la izquierda y el pollo decapitado a la derecha. Es el pollo el que dá el punto humorístico.

Del mismo modo funciona éste chiste de Faro. Partimos de la izquierda hasta llegar al "gag" a la derecha de la viñeta.

Dirigir la mirada

A veces se combina el orden de lectura y se dá una vuelta más de tuerca dirigiendo la mirada. La composición del chiste puede forzar al lector hacia el centro humorístico de la escena, para evitar que se pierda. Si un chiste no se "coge" a la primera, pierde el 90% de la gracia.

Una portada de una recopilación de chistes de Lee Lorenz. La posición de la gallina, su tamaño y mirada refuerzan que el lector ha de mirar a la derecha (y abajo).

En ésta imagen, los personajes a la izquierda nos hacen el planteamiento, pero el desenlace está en la parte derecha de la viñeta. Ello se fuerza por parte de la composición de la línea de mexicanos, que es ascendente, haciendo que el lector mire hacia arriba.

Si, por motivos de composición no se respeta el orden de lectura, se puede redirigir la mirada del lector.

Nuestra vista va de la jaula del canario, con su pico señala a la primera mujer, ésta a su vez con los ojos y la nariz a la segunda, y la segunda vuelve la atención al canario. Ya nos ha contado gráficamente todo lo que nos quería contar. Ahora leemos el pie del chiste.

El uso del negro

En los chistes en blanco y negro, las manchas oscuras son las que atraen al lector.

En éste ejemplo de Stahler, vemos que el personaje que causa el chiste, que es el que habla, está situado a la derecha y dibujado con color negro frente a los colores blancos de la izquierda.

El negro puede servir para separar del fondo y atraer al lector hacia el personaje que da el "toque" de humor, como en el siguiente ejemplo de Norman Thelwell.

Aquí, al dibujar al personaje se ha creado un "aura" de color blanco a su alrededor que le separa del fondo y, a la vez, resalta el negro de su vestimenta.

El negro cuenta la historia. Combinando el modo de dibujar el cuerpo del gato, orientado hacia el ratón, y dibujando a éste último en negro, conseguimos contar toda la historia. Y sin palabras.