jueves, 30 de octubre de 2008

El chiste mudo

El humor "sin palabras" tiene su propio lenguaje. En éste tipo de chiste, la interacción con el lector es más crucial. Es la experiencia del lector la que proporciona los elementos necesarios para completar el chiste.

Las bases

A mi juicio, en el humor sin palabras es imprescindible:

  1. un dibujo claro, no excesivamente barroco que pueda perder en detalles al lector en la búsqueda de ese "punto" de humor presente en la ilustración. Norman Thelwell solía emplear personajes y rostros muy icónicos, fácilmente reconocibles en fondos realistas que ayudasen a situar el chiste.


  2. el dominio del "lenguaje corporal" de los "monos" que permitan transmitir su actitud/emociones/reacción sin necesidad de un texto de apoyo. El ejemplo del tarraconense Faro es muy claro:


  3. saber guiar el ojo del lector al punto de interés. En éste ejemplo de Quino, los ojos del cliente, el brazo del camarero y la distribución de manchas blancas y negras (en aspa) nos guían hacia el objeto de interés.

Éstos chistes tienen gran aceptación por el público por su aparente sencillez, pero tienen un importante trabajo detrás.

Personalmente, me vienen a la cabeza los trabajos de Guillermo Mordillo y Sergio Aragonés. Otros autores como Thelwell, Bill Caldwell, Roger Penwill, Caloi, Haderer o Quino han empleado el chiste mudo, pero combinándolo con otros trabajos.

Las referencias visuales

Es recomendable emplear referencias visuales que no sean excesivamente concretas. Ello ayuda a "deslocalizar" el chiste, de manera que no se asocie a una determinada cultura/país y sea más universal, abriéndose así a más potenciales lectores. Si bien el lenguaje corporal o determinados gestos son claramente occidentales, es posible provocar el humor en los lectores ajenos a dicha cultura empleando estereotipos -cinematográficos, por ejemplo. Ello ayuda a establecer la comunicación con el lector, recurriendo a sus experiencias. Los temas más claramente costumbristas serán más difíciles de entender lejos del contexto en el que se han creado.

Sergio Aragonés no sigue esa regla. Su ventaja es que las referencias visuales que emplea (norteamericanas) nos entran todos los días por los ojos.


Faro emplea el lenguaje más "universal" de las señales de tráfico:


Aplicaciones

La ausencia de textos, los hacen ideales para concursos internacionales, si bien a veces pueden incluír letreros descriptivos, ilustrativos o simplemente de localización.

Roger Penwill emplea una palabra fácilmente comprensible para quien haya viajado un poco.


El francés Fréderick Deligne suele emplear los chistes mudos o casi mudos para facilitar su venta a clientes internacionales. En éste ejemplo sobre los sucesos de Birmaia y los monjes budistas es fácil entender el chiste incluso prescindiendo de la pancarta en la que se lee "Democracia".



Las metáforas visuales

Están los chistes mudos que juegan con el metalenguaje del chiste o la historieta, pero otros autores van más por la metáfora. En éstos casos, el dibujo ha de ser perfectamente claro y no dar lugar a dudas para ser bien interpretado, como el polaco Pkuczy.


4 comentarios:

OPA dijo...

Un gran trabajo, como siempre!!! Muchas gracias

JoBi dijo...

Musha grasia, Opá (yo ví hasé un corrá). Si tienes material, házmelo saber...

Juan Carlos Partidas dijo...

Excelente... volveré a disfrutarla con más calma. :)

JoBi dijo...

¡Pos cuando gustes!