martes, 21 de septiembre de 2010

Hablemos del papel

Hasta ahora me he centrado en reflexionar sobre tal o cual tinta, ésto o aquel instrumento, cierta marca o mejor aquella otra. Bien. Hora es de hablar de los cimientos de todo dibujo. Y los cimientos son el papel.

Hay dos propiedades que nos interesan: la capacidad de absorción y la textura superficial. Los papeles más absorbentes —más baratos— hace que las líneas se "corran" o como yo digo "sangren". Unos pequeños hilillos de tinta que surgen de la línea principal y destrozan su "limpieza". El papel de oficina normal y corriente es bastante absorbente. En el otro extremo están los papeles satinados, que no absorben casi nada. Mantienen una línea perfectamente definida, pero a cambio no hay quien les seque las líneas. Como ejemplo, el anverso de los manteles de los restaurantes cuando van con acabado brillante y fotografías (están tan empapados de tinta, que no hay quien les ponga más).

La segunda característica es la superficie del papel. La textura fina, sin textura, lisa, es propia de los papeles prensados en caliente (en inglés: Hot Pressed o HP). Es lo más adecuado para la tinta china, que permite que la plumilla se deslice sobre el papel. Los papeles prensados en frío (en inglés: NO, NOT, o Cold Pressed) dan una superficie texturada que introduce interesantes contrastes en los dibujos a pastel, acuarela, grafito o lápices de colores.


Aquí tenéis un ejemplo del mismo dibujo en papeles prensados en caliente (hot) o en frío (cold)

Ahora, cada cual que escoja según su capacidad monetaria y su gusto personal.