miércoles, 1 de septiembre de 2010

Herramientas nuevas, ejercicios clásicos


Para cogerle el tranquillo a la Falcon personalizada, estoy copiando los ejercicios de valoración tonal que se proponen en los libros de Maginnis, Gupthill y todos los que tengo a mano. Viene bien tener una recopilación de tramados.

Las ilustraciones anteriores son de Maginnis (vía mangablog).

En inglés la técnica se denomina hatching o hachure en francés: consiste en trazar líneas paralelas para dar volumen. Ya cuando las líneas se cruzan, se denomina cross-hatching. En español se suele denominar tramado. El maestro Orcajo presenta algunos ejemplos de tramado, su uso y menciona a dibujantes que los emplean. Éste arte es algo que se va perdiendo para dar paso al arte digital en Occidente y al uso de tramas mecánicas y/o digitales en Japón. Yo soy un nostálgico que sigo enamorado de los trabajos de Franklin Booth, por ejemplo. Así que cada vez que tengo ocasión de estudira un tratado de dibujo a plumilla, pico como un pardillo. Por ejemplo Pen drawing: an illustrated treatise por Charles D. Maginnis. La primera edición es de 1890 y pico, así que los derechos de autor son libres en los Estados Unidos. Gracias a ello, aquí podéis consultar el libro. Yo me he comprado una tercera edición, ya que los dibujos a pluma se aprecian mejor una vez impresos.

Si bien ésta técnica se popularizó en las ilustraciones a plumilla, puede realizarse también con estilográfica o rotuladores. Incluso con pincel o lápices, si bien éstos medios presentan algunos inconvenientes. El pincel al ser muy flexible, no permite hacer líneas muy definidas más que cuando ya se dispone de maestría con el mismo —como siempre pasa con el pincel. Los lápices tienen el inconveniente de perder punta a medida que se usan, aunque puede suplirse empleando portaminas técnicos de mina calibrada.

Para probar, podéis imprimir el dibujo de Orcajo o bien una plantilla como ésta, que os sirva de referencia y práctica. Más ideas se pueden hallar y aquí. No os preocupéis del texto los que no sepáis inglés (o usad el traductor de Google).

Por cierto, buscando el libro de Maginnis encontré una bitácora que, por desgracia, parece abandonada: la Señorita Muchapástez. Como dice en su antetítulo, me recuerda cuando yo medía mis años por almanaques (de Bruguera).