martes, 7 de septiembre de 2010

Memento mori

Creo que fue en un artículo de donde leí lo del esclavo cabrón que sostenía la corona de laurel e iba tras el carro del general romano a su llegada victoriosa a la urbe. La frase en cuestión (recuerda que eres mortal) servía para bajarle los humos al colega y recordarle que aunque se hubiese empitonado a veinte mil bárbaros, tarde o temprano le iban a picar el billete.

Ésto viene a cuento con los materiales que os presento a continuación. Si yo estoy en el tema de hacer monigotes es por el amigo Ibáñez. Siendo más precisos, por Mortadelo y Filemón. Yo empecé dibujando manos. Las manos que el Ibáñez de los 70 ponía a sus personajes. Hacía 28 años que no me leía las historietas que he recuperado hace unos días (gracias, RBA). En una mudanza se perdieron todos mis tebeos. La joya de la corona era El sulfato atómico. Ya más adelante Ibáñez me decepcionaba. Parecía como que los monos los hacía otro por la forma tan irregular de dibujarlos o el ritmo de las historietas. Gracias al inestimable trabajo de ciertos aficionados, hoy podemos saber más de los "colaboradores" del maestro. Peúbe hace un excelente resumen en dos partes: primera y . Yo, por mi cuenta, había encontrado la bitácora de J.M. Muñoz.

Lo que sigue NO es un material de estudio. Es mi memento mori particular, mi primera historieta publicada hace ya 31 años...

En aquel entonces, yo dibujaba con un Bic naranja (Bic naranja escribe fino, bic cristal, escribe normal). La carrera armamentística comenzó cuando me pasé a los inoxcrom de punta fina, pero eso ya es otra historia.

domingo, 5 de septiembre de 2010

Preparación de originales con Photoshop

Casi meto la gamba. Anoté que George Coghill ofrecía una acción de photoshop gratuita para la preparación de sus originales en papel para el tratamiento digital. El problema es que programé el enlace sin texto, a pelo.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Herramientas nuevas, ejercicios clásicos


Para cogerle el tranquillo a la Falcon personalizada, estoy copiando los ejercicios de valoración tonal que se proponen en los libros de Maginnis, Gupthill y todos los que tengo a mano. Viene bien tener una recopilación de tramados.

Las ilustraciones anteriores son de Maginnis (vía mangablog).

En inglés la técnica se denomina hatching o hachure en francés: consiste en trazar líneas paralelas para dar volumen. Ya cuando las líneas se cruzan, se denomina cross-hatching. En español se suele denominar tramado. El maestro Orcajo presenta algunos ejemplos de tramado, su uso y menciona a dibujantes que los emplean. Éste arte es algo que se va perdiendo para dar paso al arte digital en Occidente y al uso de tramas mecánicas y/o digitales en Japón. Yo soy un nostálgico que sigo enamorado de los trabajos de Franklin Booth, por ejemplo. Así que cada vez que tengo ocasión de estudira un tratado de dibujo a plumilla, pico como un pardillo. Por ejemplo Pen drawing: an illustrated treatise por Charles D. Maginnis. La primera edición es de 1890 y pico, así que los derechos de autor son libres en los Estados Unidos. Gracias a ello, aquí podéis consultar el libro. Yo me he comprado una tercera edición, ya que los dibujos a pluma se aprecian mejor una vez impresos.

Si bien ésta técnica se popularizó en las ilustraciones a plumilla, puede realizarse también con estilográfica o rotuladores. Incluso con pincel o lápices, si bien éstos medios presentan algunos inconvenientes. El pincel al ser muy flexible, no permite hacer líneas muy definidas más que cuando ya se dispone de maestría con el mismo —como siempre pasa con el pincel. Los lápices tienen el inconveniente de perder punta a medida que se usan, aunque puede suplirse empleando portaminas técnicos de mina calibrada.

Para probar, podéis imprimir el dibujo de Orcajo o bien una plantilla como ésta, que os sirva de referencia y práctica. Más ideas se pueden hallar y aquí. No os preocupéis del texto los que no sepáis inglés (o usad el traductor de Google).

Por cierto, buscando el libro de Maginnis encontré una bitácora que, por desgracia, parece abandonada: la Señorita Muchapástez. Como dice en su antetítulo, me recuerda cuando yo medía mis años por almanaques (de Bruguera).

sábado, 28 de agosto de 2010

Museum planet

Con una bitácora y una página web, arranca la iniciativa de David Brown. Se trata de proporcionar una guía virtual de ciudades y lugares históricos (de momento, Nueva York y Venecia. De pasada El Escorial, Valle de los Caídos incluído). Es una excelente fuente de documentación (la web, el blog es muy breve). Yo nunca he estado en la Gran Manzana, pero quién sabe si necesitaré documentarme en el futuro...

sábado, 21 de agosto de 2010

Equipo de campo

A ver. Te vas de vacaciones. O un viaje corto. O lo que sea, pero quieres llevar el instrumental por si acaso (las buenas ideas no speran a que estés en casa sentadito con todo a mano). Necesitas equipo de campo: que no pese mucho, abulte lo mínimo y lo puedas llevar encima. Personalmente, añado que no sea muy caro, no sea que lo pierda. Lo mínimo es un portaminas, un rotulador/pluma/pincel, un cuaderno y un paquete de pañuelos desechables.

Siempre preparado

Portaminas de 0.5 ó 2 mm, al gusto. Los hay intermedios, pero que yo sepa, sólo con minas de grafito. Uno de 0,5 ahorra el llevar un afilador, pero las minas azules que tengo de 0,5 se quiebran con mirarlas. Así que o bien un 2 mm con mina azul y afilador o un 0,5 con mina de grafito y una goma de borrar tipo lápiz (o insertada en el portaminas). En mi caso, me llevo el KuruToga de 0.5 y una goma o algún FaberCastell de 2 mm y un sacapuntas.

Entintado. Que nadie se asuste. Nada de tintero, plumilla y demás. Un rotulador tipo Pentel Tradio, una pluma tipo Tachikawa G-School o un Pentel Brush Pen y vas que te matas.

El tamaño del cuaderno dependerá de una elección personal: cuanto más grande, más espacio para bocetos hay, pero más abulta. Si quieres llevarlo encima, una libreta tipo Moleskine y andando. Si no, un cuadernito tipo bloc azul de espiral en tamaño cuartilla o A5.

¿Y el paquete de pañuelitos? Mi joven padawan, siempre te vas a manchar los dedos de tinta, así que mejor prevenir.

La mochila de los rangers

Ranger

Acordáos de Black Hawk Down. cuando los americanos van a entrar en Mogadiscio a primera hora, se dejan parte del equipo y eligen llevar sólo drogas y alcohol (munición y granadas) y así les luce el pelo. Si puedes llevar una pequeña mochila, ya las limitaciones de espacio son algo más relajadas y puedes llevarte algunos trastos más que pueden en un momento incluso permitirte un acabado profesional y menos improvisado. Ya puedes llevar repuestos, por ejemplo, los dos portaminas en vez de uno y los tres trastos de entintado (bueno, mejor el rotu lo dejas en casa en favor de las tintas chinas). Yo añado algunos cartuchos de tinta (por si acaso) y lápices. El sacapuntas KUM abulta un poco, pero lleva depósito y me sirve para lápices normales y portaminas de 2 y 3 mm. Con el cuaderno ya elijo el tamaño mínimo de cuartilla, incluso llevando a veces un cuaderno de papel decentito. No es que te lleves todo el estudio encima, pero sí un equipo que te permita trabajar.

miércoles, 11 de agosto de 2010

Rotular a mano (III)

No se vayan todavía, aún hay más... Wally Wood llegó más allá al contar una historia completa empleando únicamente efectos de sonido para la revista Mad.

Creo que es un ejemplo perfecto de cómo emplear la rotulación como ilustración.


No olvidemos que todo en la historieta va encaminado a narrar la historia.

En nuestro caso todo, todo, va encaminado a facilitar el chiste, el gag, el sketch, la comicidad, en suma. No es que haya que huir del virtuosismo, es que en mi opinión es secundario y siempre va supeditado al chiste. Eso sí, cuando uno es Wally Wood, hace virguerías.